Y LOS PANISTAS CALLARON

Escándalo y extensa incredulidad es lo que originó la detención el pasado viernes del ex Secretario de Finanzas y Planeación de Quintana Roo, y aspirante a candidato para diputado federal; Juan Melquiades Vergara Fernández.


Entre rumores y diversas opiniones que se generaron durante todo el fin de semana, alzaron la cabeza unos cuantos para decir que se trataba de una revancha política.

Lo cierto es que existe una carpeta de investigación abierta por enriquecimiento ilícito y evasión fiscal en contra del ahora precandidato a la Diputación Federal por el Distrito 03 desde hace varios meses y a pesar de que salió en libertad, el proceso jurídico continúa.

No se está cuestionando la labor como funcionario público de Juan Vergara, sin embargo la Procuraduría General de la República (PGR) se quedó sin pruebas ni como sustentar, algo que más que nada parece un móvil político para querer fastidiar al aspirante a candidato que en realmente tener algo con qué incriminarlo.

Lo que llama la atención es la postura de personajes como Eduardo Martínez Arcila, Mayuli Martínez Simón y Fernando Zelaya Espinosa y algunos otros personajes del clan panista que se han llenado la boca en juzgar cualquier acto de corrupción.

El aspirante a la alcaldía de Othón P. Blanco hizo un triste y desalineado pronunciamiento, con tinte de protagonismo y victimización sobre presuntos ataques políticos.

En especifico Martínez Arcila cada entrevista, discurso y comunicado es para hacer referencia a señalar a los presuntos corruptos y precisar nunca más se darán actos tan bajos como el enriquecimiento a costa del erario.

Insistimos no estamos haciendo ninguna acusación al ex titular de SEFIPLAN, Juan Vergara; lo cuestionable es que la postura no es pareja, no es acorde a los pronunciamientos de quienes se dicen representantes de los ciudadanos, el ser coherentes con lo dicho y hecho, sin preferencias partidistas ni de administración y gobierno.

Estos panistas, los del clan “traidores a Quintana Roo, agacharon la cabeza y callaron, en tanto el jefe de la banda de los frentistas; Ricardo Anaya Cortés se desmarcó y demostró de qué está hecho, de mera falsedad e hipocresía lo mismo que algunos albiazules quintanarroenses que sacaron el cobre y lo traidores.

EN EL OJO DEL HURACAN

Sin batucadas, ni porras a las que está acostumbrado José Luis Toledo Medina las que su papá político Roberto Borge le costeaba y enviaba, será su posible registro como candidato en otro partido.

Esto obviamente porque no contará con los recursos de las arcas del Estado que Borge Angulo ponía a su disposición además de que aunque unos cuantos le abran la puerta en otro partido no significa sea bien recibido por quienes habitan la casa.

Los berrinches de CHANITO que no son más que pésimos chantajes que no le dieron resultado, ahora ha hecho correr el rumor habrá una desbandada priista, jugando a ser el rudo y poderoso de la historia política de Quintana Roo.

José Luis Toledo Medina en su imaginario supone que el Partido Revolucionario institucional no se sostendrá sin su presencia, ya se verá en la contienda cual será su desempeño del hoy diputado federal que pareciera que toda vez que perdió la oportunidad de ser candidato a gobernador, perdió también la cabeza, y su futuro político está más incierto que sus convicciones y valores del otrora hijo preferido del ex gobernador Borge Angulo.

LO QUE LAS COPETUDAS CUENTAN

El pasado viernes como les anticipamos se llevó a cabo en Chetumal el tradicional “baile de damas” que organiza el Sistema DIF Quintana Roo, el cual tiene casi cuatro décadas de realizarse por damas voluntarias de la capital del Estado.

El tradicional convivio de damas, que recibe a mujeres de los once municipios no solo es un evento altruista, también es un espacio de convivencia.

El cual el pasado viernes en su edición 2018 departieron gustosas tanto funcionarias públicas de la actual administración, esposas de miembros de gabinete, presidentas de los DIF municipales, ex funcionarias pero políticas en activo, así como aspirantes a un puesto de elección popular.

Como es el caso de María Hadad Castillo y Alondra Herrera Pavón quienes dejaron el traje del partido tricolor para portar el de las tradiciones chetumaleñas, siendo dos damas que año con año han participado en este alegre evento.

Quedó de manifiesto que cuando de ayudar se trata y además pasar un buen momento que no rompa con las costumbres, hay unión entre los quintanarroenses y entre los chetumaleños.

El tradicional baile de damas mostró que Chetumal está cicatrizando las heridas, que los macanazos partidistas eso fueron, partidistas y producto de un momento al calor de una elección.

La realidad cambia y se adapta, pena por aquellos que se dicen de “buena madera” que están más apolillados que ático de bisabuela, que permanecen atrapados en los tiempos de golpeteo de campaña, haciéndose mal recibidos en eventos públicos. COMO DIJERA LA TIA JOVITA. El que en el rencor vive en el fracaso se queda.

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